jueves, 2 de diciembre de 2010

Tener que agradar

Hace un tiempo encontré una revista y leí un artículo que me gustó. Quiero compartirlo, es muy lindo y me sentí muy identificada! se los dejo, lo resumí un poco ya que es algo largo, espero que lo lean y les guste!

En el artículo la escritora cuenta la historia de un amigo(Juan) que se encontraba en depresión, y que apesar de los consejos y las oraciones de ella, el amigo se suicido. Mas tarde ella se entera que Juan paso toda su infancia intentado agradar a su padre, sabiendo que nunca lo iba a lograr. Aquí una parte del relato:

"En la adolescencia jugaba fútbol con los ojos puestos en las gradas, esperando espiar la sonrisa de aprobación que nunca llegaba. Juan se graduó de ingeniero pero, avergonzado, no lo festejó. No fue suficiente el hecho de haber obtenido las mejores notas en todas las materias. Así, al proyectar su vida futura, solamente veía por delante mas fracasos."

Aquí el artículo publicado en la revista (resumido)

La Desesperación De Tener Que Agradar

El deseo de agradar a los demás mantiene en esclavitud a millones de personas y les roba la oportunidad de vivir la vida a la que han sido llamados. Cristo ofrece un camino alternativo.

Por el trágico suicidio de Juan descubrí que las personas  no temen necesariamente a la muerte: más bien se sienten apabulladas por no saber vivir. inevitablemente la muerte pierde su terror, porque ellos quieren evitar una vida sin valor, que viene de creer que nuestra existencia no posee importancia alguna.

El escritor Milan Kundera afirmó:
"Todo el mundo  encuentra difícil aceptar que eventualmente desaparecerá, desconocido y desapercibido, en un universo indiferente". Esto nos ayuda a entender por qué algunas personas realizan semejantes esfuerzos para lograr algo extraordinario, aun si eso significa cometer un crimen. Todos queremos ser valorizados en la vida y recordados después de muertos.

Me preocupa que el mundo religioso occidental enfatice tanto las rigurosas exigencias de un Dios difícil de agradar.
Las personas no necesitan de esta clase de religión. El peso de vivir ya es suficiente. Ellos necesitan de un mensaje diferente: Dios no deja de amar, aun cuando sus hijos no lo merecen. Su amor es leal.
Nada hará menguar su compromiso de ofrecer lo mejor de sí mismo para que sus hijos crezcan.

En la parábola del hijo pródigo el padre le asegura al hijo mayor: "todo lo que tengo es tuyo". Esta frase debe resonar en la cabeza de cada persona.

Dios no aprecia a las personas por su capacidad de cumplir mandamientos o alcanzar altos niveles de santidad. Él ama gratuitamente.
El bien que Dios trae a la vida de sus hijos no viene ligado al desempeño de ellos ni abandona Él  a los fracasados.

PD. Lindo no?  :D

domingo, 28 de noviembre de 2010

Sin miedo a nada

 Una canción que me encanto!....

Me muero por suplicarte que no te vayas mi vida,
me muero por escucharte decir las cosas que nunca digas,
mas me callo y te marchas, mantengo la esperanza de ser capaz algún día,
de no esconder las heridas que me duelen al pensar,
que te voy queriendo cada día un poco más; ¿cuánto tiempo vamos a esperar?.

Me muero por abrazarte y que me abraces tan fuerte,
me muero por divertirte y que me beses cuando despierte,
acomodada en tu pecho, hasta que el sol aparezca, me voy perdiendo en tu aroma,
me voy perdiendo en tus labios que se acercan susurrando
palabras que llegan a este pobre corazón, voy sintiendo el fuego en mi interior.

Me muero por conocerte, saber que es lo que piensas,
abrir todas tus puertas, y vencer esas tormentas que nos quieran abatir.
Centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios,
y ver en tu rostro cada día, crecer esa semilla, crear, soñar,
dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir.

Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente,
me muero por intrigarte y seguir siendo capaz de sorprenderte,
sentir cada día ese flechazo al verte, ¿qué más dará lo que digan?,
¿qué más dará lo que piensen?, si estoy loca es cosa mía;
y ahora vuelvo a mirar el mundo a mi favor, vuelvo a ver brillar la luz del sol.

[Alex Ubago & Amaia Montero - Sin miedo a nada]